Los diferentes sectores vinculados a la pesca están expectantes por saber qué va a suceder con el langostino (Imagen AI generada a titulo ilustrativo)
Cuenta regresiva para la zafra de langostino: presión gremial, contratos paralelos y miles de marineros listos para zarpar
ARGENTINA
Tuesday, April 14, 2026, 01:40 (GMT + 9)
La posible apertura el 15 de abril en aguas nacionales acelera definiciones clave entre empresas, sindicatos y autoridades, mientras crece la tensión por acuerdos salariales y modalidades de contratación.
El inicio de la temporada de langostino en Argentina entra en su fase decisiva. El Consejo Federal Pesquero (CFP) avanzó formalmente con el pedido de informes técnicos al INIDEP, con el objetivo de habilitar la actividad en el sector norte a partir del 15 de abril, fuera del Área de Veda Permanente para Protección de Juveniles de Merluza (AVPJM).
Según fuentes del sector, se espera un dictamen biológico favorable que permita autorizar la captura, ya que los procesos reproductivos del recurso estarían protegidos tras el cierre de la temporada anterior. Sin embargo, la definición administrativa no garantiza el inicio efectivo de la actividad: el conflicto gremial sigue siendo el principal obstáculo.
Área de Veda Permanente para Protección de Juveniles de Merluza (AVPJM).
Negociaciones estancadas y riesgo de parálisis
Las cámaras empresarias CAPECA, CAPIP y CEPA mantienen una postura firme: la flota tangonera no saldrá sin un acuerdo salarial con el sindicato SOMU. No obstante, el tiempo apremia por tres factores clave:
Presión de las bases, que buscan evitar conflictos prolongados como los de 2025.
Vencimiento del mandato sindical el 9 de mayo, lo que podría dejar al gremio sin conducción habilitada.
Riesgo de acefalía, que complicaría las negociaciones en plena zafra.
En este contexto, la fecha del 15 de abril funciona como un punto crítico que obliga a acelerar decisiones.
Contratos por fuera del sindicato y polémica legal
Ante la falta de acuerdo, el empresario Fernando Álvarez Castellano (en la foto), titular de Conarpesa, decidió avanzar por su cuenta. En declaraciones radiales anunció la creación del correo “contrataciones@conarpesa.com.ar”, donde marineros pueden inscribirse para trabajar bajo contratos individuales.
“He hecho una casilla de mail que se llama contrataciones@conarpesa.com.ar. Lo que tengo muy claro es que voy a firmar contratos”, afirmó.
El esquema propuesto incluye un pago variable por producción, con valores que van desde US$4,524 por tonelada cuando el precio de venta es inferior a US$6,000, hasta US$5,800 por tonelada si supera los US$8,000, además de un adelanto de aproximadamente US$1,700 (equivalente a 1.5 millones de pesos).
Pese a que una medida judicial suspendió los contratos de ajuste bajo la legislación vigente, el empresario sostuvo: “Aunque digan que son ilegales los contratos particulares, eso que lo diga luego el Ministerio, y si no, la Justicia”.
Álvarez Castellano también cuestionó la postura sindical: “Tienen que entender que el contexto no es el mejor… nos quedan Europa y América, donde tenemos que ir a competir”.
Respuesta masiva de la marinería
La iniciativa de Conarpesa tuvo un impacto inmediato: más de 2,000 marineros se inscribieron para embarcar, reflejando el fuerte interés por trabajar y evitar demoras en la temporada.
“Sin excepción, todos los efectivos desde el primer momento dijeron: sí subo”, destacó Álvarez Castellano, quien además agradeció públicamente: “Que pena no tener 100 barcos para subirlos a todos. Gracias de corazón”.
Foto: CONARPESA
El alto nivel de adhesión evidencia un clima de tensión entre las bases y la conducción del SOMU, con muchos trabajadores dispuestos a avanzar incluso fuera del esquema sindical tradicional.
Una zafra clave en juego
Mientras el INIDEP se prepara para emitir su informe técnico definitivo y las empresas ratifican su propuesta salarial presentada el 20 de febrero, el sector pesquero argentino enfrenta una encrucijada.
Con la flota lista, miles de trabajadores expectantes y un mercado internacional más competitivo, la zafra de langostino de 2026 se perfila como una de las más decisivas de los últimos años. El desenlace dependerá de si las partes logran destrabar el conflicto a tiempo o si, una vez más, la actividad arranca marcada por la incertidumbre.