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Se prevé que la acidificación oceánica (AO) amenace a los bivalvos marinos, convirtiéndolos en víctimas pasivas de los cambios en la química
Un estudio revolucionario revela cómo una especie clave se adapta a la acidificación oceánica y captura carbono
CHINA
Tuesday, April 21, 2026, 00:10 (GMT + 9)
Investigadores chinos y noruegos descubren mecanismos que podrían redefinir la acuicultura sostenible y las estrategias climáticas
Investigadores del Instituto de Investigación Pesquera del Mar Amarillo de la Academia China de Ciencias Pesqueras han anunciado un importante avance científico, en colaboración con el Instituto Noruego de Investigación Marina, al revelar cómo la económicamente vital almeja Manila se adapta a la acidificación oceánica mientras contribuye al secuestro de carbono.

El equipo internacional de investigación, liderado por el profesor Jiang Zengjie, ha publicado sus hallazgos en las revistas iScience y Aquaculture, además de obtener una patente nacional de invención. El estudio aporta nuevos conocimientos tanto sobre la resiliencia biológica de los moluscos como sobre su potencial papel en la mitigación del cambio climático.
En el centro del descubrimiento se encuentra un mecanismo previamente desconocido que permite a las almejas Manila regular su pH interno bajo condiciones de creciente acidificación marina. Los investigadores descubrieron que las almejas mantienen la estabilidad mediante un proceso de eflujo de H₂ mediado por la anhidrasa carbónica citoplasmática, impulsado por una red reguladora sinérgica compuesta por adenilato ciclasa soluble y Na⁺/K⁺-ATPasa, entre otros.

Sin embargo, esta adaptación tiene un costo. El estudio demuestra que mantener el equilibrio interno requiere una gran cantidad de energía, lo que obliga a las almejas a priorizar la formación de la concha por encima del crecimiento de tejidos blandos. Este compromiso pone de relieve la presión fisiológica que enfrentan los organismos marinos a medida que cambia la química oceánica.
Para alcanzar estas conclusiones, el equipo desarrolló un sistema experimental de circuito cerrado capaz de rastrear en tiempo real el flujo de carbono en el metabolismo de los moluscos. Este sistema avanzado permitió simular condiciones de acidificación y observar la respuesta de las almejas tanto a nivel celular como a nivel del organismo.
Basándose en la teoría del presupuesto energético dinámico, los científicos también construyeron un modelo de crecimiento que permitió medir el almacenamiento de carbono a lo largo del ciclo de vida de la almeja con una precisión sin precedentes, pasando de estimaciones tradicionales mensuales y estacionales a mediciones diarias y horarias.

Representación esquemática del diseño experimental para estudios de interferencia de ARN (ARNi) e inyección farmacológica.
Los resultados demuestran que las almejas Manila pueden actuar como sumideros de carbono medibles en sistemas de acuicultura, reforzando el argumento de integrar el cultivo de moluscos en las estrategias de mitigación del cambio climático. El estudio conecta procesos en tres niveles: regulación celular, asignación energética individual y ciclo de carbono a nivel de ecosistema.
Según el equipo, estos hallazgos podrían respaldar el desarrollo de variedades de moluscos resistentes a la acidificación y mejorar la gestión ambiental en la acuicultura. También sientan las bases para el desarrollo de la pesca de sumideros de carbono, un concepto emergente en la gestión sostenible de los recursos marinos.

Representación esquemática del diseño experimental para mediciones fisiológicas.
El primer autor del estudio es el investigador asociado Jiang Weiwei del Instituto de Investigación Pesquera del Mar Amarillo, y el autor correspondiente es el investigador Jiang Zengjie. Esta investigación fue financiada conjuntamente por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, el Equipo de Innovación de la Academia China de Ciencias Pesqueras, el Sistema Nacional de Tecnología de la Industria de Moluscos y el proyecto de cooperación internacional chino-noruego EAG.
A medida que la acidificación oceánica continúa intensificándose a nivel global, esta investigación posiciona a la almeja Manila como un organismo que no solo sobrevive al cambio ambiental, sino que también podría convertirse en un aliado clave en la lucha contra el cambio climático.
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