|
Foto: EMBRAPA
Nuevos estándares para rastrear la huella de carbono de la acuicultura
BRASIL
Thursday, May 07, 2026, 06:00 (GMT + 9)
La FAO y Embrapa se asocian para cerrar el "vacío técnico" en el reporte de gases de efecto invernadero del sector alimentario de más rápido crecimiento en el mundo.
En un paso histórico para aportar transparencia a la economía azul, un proyecto internacional liderado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y coordinado por Embrapa Meio Ambiente está desarrollando el primer estándar global para medir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la acuicultura. La iniciativa tiene como objetivo presentar una metodología formal ante el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), permitiendo finalmente que las naciones productoras de alimentos acuáticos informen con precisión su impacto ambiental.
.jpeg)
Foto: FAO
A pesar de la enorme escala del sector, la acuicultura ha sido históricamente un "punto ciego" en los inventarios nacionales de clima. Mientras que la ganadería y la agricultura tradicional cuentan con directrices rigurosas del IPCC, la cría de peces y mariscos carece de una hoja de ruta estandarizada.
“Hoy, uno de los principales cuellos de botella en la acuicultura sostenible es la falta de métricas confiables para las emisiones y remociones de gases de efecto invernadero. Sin esto, resulta difícil orientar las políticas públicas o evaluar el impacto real de las tecnologías adoptadas en el campo”, afirma Fernanda Sampaio, investigadora de Embrapa Meio Ambiente que coordina el proyecto.
La urgencia de la "Revolución Azul"
 FIS Seafood Media(1).jpg)
La necesidad de claridad es cada vez más urgente. Según el informe "Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura" (SOFIA) de la FAO, la producción acuícola alcanzó un récord de 130,9 millones de toneladas en 2022. Por primera vez en la historia, la producción de cultivo representó el 51% de la producción total mundial de animales acuáticos, superando a la pesca de captura.
A medida que la producción se desplaza hacia gigantes como China y Brasil, la falta de datos para sistemas como los estanques excavados y el cultivo de bivalvos (ostras y mejillones) crea un obstáculo significativo para el financiamiento internacional y la política climática.
“Sin directrices consolidadas, los sistemas de producción como la piscicultura en estanques excavados y el cultivo de bivalvos —como ostras y mejillones— permanecen fuera del alcance de las metodologías internacionales. Esto impide que las estimaciones precisas de emisiones y remociones de GEI se reporten oficialmente, creando un vacío técnico que compromete la comparabilidad”, señala Sampaio.
Una coalición científica
Para resolver esto, Embrapa gestiona un grupo de trabajo diverso de expertos de Brasil, China, Estados Unidos, Uruguay y Zimbabue. El proyecto aprovechará tecnologías avanzadas, incluyendo detección remota y modelado predictivo, para calcular los factores de emisión y el secuestro de carbono en regiones donde los datos son actualmente escasos.
Varias unidades de Embrapa están aportando conocimientos especializados:
-
Embrapa Cerrados y Embrapa Agropecuária Oeste: Caracterización de estanques excavados a nivel mundial.
-
Embrapa Territorial: Monitoreo de sistemas vía satélite, en asociación con el Ministerio de Pesca y Acuicultura (MPA).
-
Oficina de Relaciones Internacionales: Coordinación del desarrollo de directrices en línea con el modelo del IPCC.

Lucíola Magalhães, jefa adjunta de I+D en Embrapa Territorial, destaca que el proyecto hará más que solo proporcionar cifras; proporcionará una hoja de ruta para los productores. “Al avanzar en la estandarización de las métricas, creamos una base sólida no solo para las políticas públicas, sino también para las acciones de transferencia de tecnología con los productores, contribuyendo a sistemas más eficientes con una menor huella ambiental”, enfatiza.
El camino hacia el consenso
La fase final del proyecto prevé la realización de un taller internacional en Brasil. Esta cumbre servirá como el punto de validación final para la metodología antes de ser presentada al IPCC, asegurando que el futuro de la acuicultura no sea solo productivo, sino científicamente responsable en el escenario global.
editorial@seafood.media
www.seafood.media
|