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La Iniciativa sobre algas de la UE describe 23 acciones para impulsar el papel de las algas en el desarrollo sostenible.
El futuro es verde: un estudio de la UE destaca el potencial de las algas en la bioeconomía sostenible
UNIÓN EUROPEA
Tuesday, September 09, 2025, 01:00 (GMT + 9)
Un nuevo informe de la Comisión Europea detalla cómo las algas pueden combatir el cambio climático, mejorar los sistemas alimentarios y crear un mercado multimillonario.
La Comisión Europea ha publicado un exhaustivo Estudio para apoyar una industria de algas sostenible en la UE, que explora el potencial transformador de tanto macroalgas como microalgas. Este informe histórico, encargado por la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructura y Medio Ambiente (CINEA), sirve como una hoja de ruta estratégica para liberar los beneficios ambientales, sociales y económicos de las algas, alineándose con la Iniciativa de Algas de la UE y el Pacto Oceánico Europeo.
Según el estudio, el sector de las algas tiene un futuro brillante, preparado para convertirse en un actor clave en la "bioeconomía azul" sostenible de Europa.
Del océano al plato: las diversas aplicaciones de las algas
El informe identifica varias áreas clave en las que las algas pueden ofrecer soluciones a los principales desafíos sociales:
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Mitigación del cambio climático: Los bosques de algas marinas en aguas de la UE cubren actualmente unos 902.000 km² y pueden capturar hasta 23,5 millones de toneladas de carbono al año (86 millones de toneladas de CO₂). La expansión del cultivo de algas marinas en tan solo 10.000 km² (un área ligeramente más grande que Chipre) podría secuestrar 1,1 millones de toneladas de carbono adicionales al año (4 millones de toneladas de CO₂). El estudio estima que los daños sociales evitados por este secuestro de carbono podrían ascender a 17.400 millones de euros anuales.
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Alimentos y piensos sostenibles: Las algas ofrecen una alternativa prometedora a las fuentes de proteínas tradicionales que consumen muchos recursos. El estudio destaca su uso en la acuicultura para reemplazar los piensos a base de pescado, lo que reduce la presión sobre las poblaciones de peces silvestres y promueve ecosistemas marinos más saludables. Los piensos a base de algas también son ricos en nutrientes como los ácidos grasos omega-3, y los estudios han demostrado que pueden mejorar la salud animal y la calidad nutricional de productos como los huevos enriquecidos con omega-3.
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Biofertilizantes y bioestimulantes: Todas las especies de algas contienen compuestos naturales que pueden potenciar el crecimiento de los cultivos. Los fertilizantes a base de algas pueden reducir la pérdida de nutrientes del suelo y prevenir la eutrofización, mientras que los bioestimulantes mejoran la salud de las plantas. El informe señala que esta aplicación ayuda a crear una economía más circular mediante el reciclaje de nutrientes.
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Tratamiento de aguas residuales: El cultivo de algas se puede integrar en los sistemas de tratamiento de aguas residuales, proporcionando un doble beneficio: limpiar el agua y, al mismo tiempo, producir biomasa valiosa. El estudio identifica las aguas residuales urbanas, los efluentes de la acuicultura, los efluentes de la horticultura y el digestato a base de estiércol como medios adecuados para este proceso.
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Desafíos y el camino a seguir
A pesar del inmenso potencial, el sector de las algas todavía se enfrenta a importantes obstáculos. Los costos de producción siguen siendo altos y la falta de datos y marcos regulatorios establecidos para ciertas aplicaciones dificultan el crecimiento. Actualmente, se cosechan alrededor de 130.000 toneladas de algas silvestres cada año, con 132.700 toneladas adicionales recolectadas de las playas en 12 países de la UE. Sin embargo, un volumen mucho mayor, de hasta 1,17 millones de toneladas de algas arrastradas a las playas anualmente, sigue sin aprovecharse.
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Para superar estas barreras, el estudio de la Comisión Europea propone varias recomendaciones clave, entre ellas, fomentar una mayor investigación e innovación, establecer regulaciones orgánicas claras para los productos a base de algas y crear incentivos económicos para el uso circular de nutrientes. La Asociación para una Bioeconomía Azul Sostenible, una colaboración de 74 instituciones asociadas de 30 países, también está financiando activamente proyectos para impulsar el cultivo sostenible de algas marinas, lo que refuerza el compromiso de Europa de aprovechar este recurso natural para un futuro más sostenible.
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